Nuestros campos son responsablemente diseñados con técnicas de permacultura. Apoyados por los Círculos de Banano hemos logrado crear un suelo fértil. Los bananos, junto a otros frutales, componen un apetitoso bosque comestible.
Muchas de las plantas establecidas en los campos provienen de nuestro vivero, el cual es cuidado y nutrido con abono orgánico elaborado con nuestras propias manos.
Los cultivos son más abundantes gracias a las flores. Esta colorida flora atrae polinizadores, que son protagonistas en el incremento de la productividad de los sembríos.